Artritis psoriásica: qué es, síntomas, diagnóstico y tratamiento
¿Tienes psoriasis y has empezado a notar dolor, hinchazón o rigidez en las articulaciones? Estos síntomas podrían estar relacionados con la artritis psoriásica, una enfermedad inflamatoria crónica que puede afectar la piel, las uñas, las articulaciones y los lugares donde los tendones se unen a los huesos.
Detectarla y tratarla a tiempo es importante para aliviar el dolor y prevenir daños permanentes.
¿Qué es la artritis psoriásica?
La artritis psoriásica es una enfermedad autoinmunitaria, no contagiosa, asociada con la psoriasis. Se produce cuando el sistema inmunitario se activa de manera anormal y provoca inflamación en diferentes partes del cuerpo.
La mayoría de las personas desarrolla primero psoriasis en la piel y, años después, molestias articulares, le ocurre hasta a 1 de cada 3 pacientes. Así le sucedió a Yoani Ramirez, beneficiaria de la Fundación Psoriasis de Panamá, escucha su testimonio a continuación.
Cabe aclarar que no todas las personas con psoriasis desarrollan artritis psoriásica, pero el riesgo puede ser mayor cuando existe psoriasis grave, afectación de las uñas, obesidad o antecedentes familiares.
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Síntomas de la artritis psoriásica
Los síntomas varían de una persona a otra y pueden alternar entre periodos de mejoría y brotes de inflamación. Una revisión de 2025 encontró que entre el 10% y el 27% de los pacientes presentó al menos un brote durante seis meses de seguimiento.
En cualquier caso debes consultar con un profesional si presentas:
- Dolor, calor o hinchazón en una o varias articulaciones.
- Rigidez al levantarte o después de permanecer en reposo.
- Dificultad para mover las manos, los pies, las rodillas o la espalda.
- Un dedo de la mano o del pie completamente hinchado, conocido como “dedo en salchicha” o dactilitis.
- Dolor en el talón o en la planta del pie.
- Dolor lumbar, rigidez en la columna o molestias en la pelvis.
- Uñas con hoyuelos, quebradizas, decoloradas o separadas del lecho ungueal.
- Cansancio frecuente o falta de energía.
- Enrojecimiento, dolor ocular o visión borrosa.
La inflamación ocular requiere valoración médica rápida, especialmente cuando aparece dolor, sensibilidad a la luz o alteraciones de la visión.
Artritis psoriásica: articulaciones afectadas
Las articulaciones afectadas por la artritis psoriásica no son iguales en todos los pacientes. Puede comprometer pocas articulaciones o extenderse a varias zonas del cuerpo.
Las áreas más frecuentes son:
- Articulaciones cercanas a las uñas de las manos y los pies.
- Dedos, muñecas, rodillas y tobillos.
- Columna vertebral.
- Articulaciones sacroilíacas, situadas entre la columna y la pelvis.
- Talones y plantas de los pies.
- Inserciones de tendones y ligamentos.
Una característica habitual es la afectación asimétrica. Por ejemplo, puede inflamarse una rodilla sin que la otra presente síntomas.
La enfermedad puede manifestarse de distintas formas: afectar pocas articulaciones, presentarse de manera simétrica, comprometer principalmente los dedos o afectar la columna. En casos poco frecuentes puede causar deformidad y destrucción articular.
¿Por qué aparece?
No se conoce una causa única. La artritis psoriásica parece desarrollarse por una combinación de predisposición genética, alteraciones del sistema inmunitario y psoriasis extensa o grave. También influye la obesidad, las infecciones, el estrés y traumatismos.
Tener un padre, una madre o un hermano con psoriasis o artritis psoriásica también puede aumentar el riesgo.
¿Cómo se diagnostica?
No existe una única prueba que confirme la enfermedad. El diagnóstico se basa en la historia clínica, los síntomas y la exploración física.
También pueden solicitarte radiografías, ecografías, resonancias magnéticas o análisis de sangre. Estas pruebas ayudan a detectar inflamación, valorar posibles daños y descartar otras enfermedades, como la artritis reumatoide.
¿Quién trata la artritis psoriásica?
Ante la duda sobre quién trata la artritis psoriásica, el especialista principal es el reumatólogo, encargado de valorar y tratar la inflamación de las articulaciones.
El dermatólogo controla la psoriasis de la piel y las uñas. Por eso, lo más recomendable es un tratamiento coordinado entre ambos especialistas.
Dependiendo de los síntomas, también pueden participar fisioterapeutas, oftalmólogos, gastroenterólogos (si hay enfermedad inflamatoria intestinal), nutricionistas u otros profesionales de apoyo.
Tratamiento de la artritis psoriásica
Aunque no existe una cura definitiva, los tratamientos actuales pueden controlar la inflamación, reducir el dolor y proteger las articulaciones.
El tratamiento se adapta a cada paciente y puede incluir:
- Antiinflamatorios no esteroideos para aliviar el dolor y la inflamación.
- Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad.
- Terapias biológicas.
- Medicamentos dirigidos a determinadas vías del sistema inmunitario.
- Inyecciones de corticoides en articulaciones concretas.
- Fisioterapia y ejercicio adaptado.
- Aplicación de frío o calor según la recomendación profesional.
- Cirugía en casos graves con daño articular avanzado.
Aviso importante: La información contenida en este sitio es de carácter educativo e informativo y no sustituye la evaluación, diagnóstico ni tratamiento indicado por un profesional de la salud. No se automedique ni inicie, suspenda o modifique ningún tratamiento sin consultar previamente con su médico.
¿Cuándo deberías consultar?
Solicita una valoración médica si tienes psoriasis y notas dolor, hinchazón o rigidez articular que se mantiene durante varios días. Un diagnóstico temprano puede ayudarte a controlar los síntomas, conservar la movilidad y reducir el riesgo de daño articular a largo plazo.
No normalices el dolor o la rigidez si tienes psoriasis. Un estudio de 2024 relacionó los retrasos diagnósticos superiores a seis meses con un mayor impacto de la enfermedad sobre el bienestar emocional y la vida social.